Por peso propio, Eric Cheuque ha sido una de las figuras salientes en la temporada del boxeo amateur. Pese a concentrar su actividad en el primer semestre del año y de no haber viajado a competir al Nacional de su categoría, donde pudo probarse en otra escala y hasta haber peleado por una medalla, el “Terrible” transitó exclusivamente la competencia local e intercaló un par de compromisos ligados al kick boxing, donde acumula 7 peleas como profesional.
Para el jóven peleador del Pietrobelli, los tiempos parecen acotarse. Y no en cuanto a su real proyección sino a las definiciones que debiera tomar pensando en el futuro. Si efectivamente proyecta enfocarse en sumar peleas, competir “fuerte” desde lo boxístico para tramitar su licencia profesional o seguir incursionando en una disciplina alternativa.
“Fue un año en el que aprendí, traté también de mejorar ya sea en el boxeo como en lo personal. El año que viene ya me estoy mentalizando para al menos competir dos veces por mes y seguir metiendo peleas y sumando. De hacer peleas creo que hice pero con el tema de trabajo también al doble entrenamiento se me hizo un poco difícil pero me supe acomodar”, dijo Cheuque.
Practicando dos deportes de combate, con distintas reglas pero con la misma exigencia física, Eric debe priorizar la mejor opción y la que le permita, sustentar su futuro. “Al kick boxing lo vengo haciendo desde los cinco años pero el boxeo también me gusta porque es la raíz de todo. El año que viene seguramente me voy a dedicar de lleno al boxeo. Quiero sumar unas 5 o 6 peleas bien continuas, hacer buenos sparring, entrenar; mejorar y si Dios quiere a fin de año ya hacer mi debut profesional, ya mentalizado para seguir entrenando firme”. Y la planificación incluirá triple turno y el regreso al Gabinete Metodológico que funciona en el gimnasio Municipal, el mismo al que asistió en su debut pro dentro del KB.

Con el sueño de gloria y con planes sólidos para su futuro, Cheuque asume que hay mucho por conquistar. “Me gustan los boxeadores del estilo Mayweather, Canelo, Gervonta Davis porque siempre buscan ser más inteligente que el rival. Me gusta eso y más que nada, la presión que se siente cuando uno sube a pelear”. En la práctica, el boxeador promesa reconoce su costado emprendedor y la voluntad para trabajar de lo que sea, generando sus propios recursos.

“Hago un poco de todo. Me gusta emprender. De a poco me fuí armando mi hamburguesería, y también estoy vendiendo relojes. Ahora me compré un carrito que lo estoy armando para hacer panchos. Igual estoy trabajando en una panadería con un amigo, elaborando prepizzas” cuenta el peleador multifunción que en noviembre pasado, apenas cumplió diecinueve años. Pero vive y sueña como si tuviera muchos más.