Lo que cuenta es la adrenalina. Las sensaciones que se perciben a la hora de la acción. Ciro Agustín Barrientos entrena siempre con el mismo idioma, sin mirar de qué deporte de contacto se trate. Y aunque se considera que el boxeo es la “madre” de la mayoría de las artes de combate, el kick boxing le permitió adquirir un timming y una actitud de pelea aplicable a la vida misma.
El cadete que fue una de las figuras del 2024 busca consolidarse en el ring, por ahora sosteniendo ambas disciplinas con un proyecto deportivo integral. “Empecé haciendo natación a los cuatro años después practiqué fútbol, atletismo y karate hasta que a los once, arranqué con el kick boxing. El año pasado empecé boxeo y ahora estoy entrenando las dos disciplinas”.
Ciro centraliza la lucha en sí misma, adquiriendo técnicas que resultan diferentes pero a la larga, parecen tener un hilo conductor. El boxeo es la llave para administrar la distancia, lanzar combinaciones e imponer ritmo y velocidad; el kick agrega las piernas como un factor de ataque y como una herramienta adicional.
“Comencé con el boxeo para tener más peleas ya que en el kick no se compite tan seguido. Son deportes que son muy distintos por el modo de pelear y por el manejo de los tiempos. Además se entrenan distinto. Yo entreno con Eduardo Alvarado y con Jocelyn Balboa”.

“Por ahora –dijo Ciro- no está decidido si voy a dedicarme a una en particular porque me gustan las dos. Cuando no tengo fechas cercanas de kick boxing entreno boxeo de lleno. Eso está bueno porque hay muchos eventos de boxeo y todo me sirve como experiencia y continuidad en el ring ya que en el kick boxing a veces cuesta encontrar peleas”.
Ciro Barrientos resume el modelo del deportista completo sostenido por la conducta, el apoyo familiar y la disciplina que implica la doble rutina. “Creo que tengo mucha disciplina y eso suma mucho. Siempre que tengo un compromiso; me enfoco mucho y mi objetivo es tratar de ser mejor cada día, cuidándome con las comidas y siendo muy constante en los entrenamientos”.

Y considera que la autocrítica es una parte muy importante en la búsqueda de resultados. “Después de cada pelea me fijo en los pequeños errores y a los mismos, entrenarlos para que no me pasen en la siguiente pelea. Eso se nota mucho en las peleas revanchas”.
Rescata su debut como fondista el pasado 15 de noviembre en el gimnasio Municipal Nro. Uno y destaca el segundo triunfo obtenido ante Ariel Martínez (Dolavon). “Fue una pelea revancha que me gustó mucho porque quedó aún más clara mí victoria. Estuve enfocado en los pequeños errores de la primera pelea que tuve con el mismo rival y se pudo dar una linda victoria”.
Admirador del estilo explosivo, ese que hace subir las pulsaciones y arriesgar siempre elije a Marcos “Chino” Maidana como un boxeador de referencia. “Es muy agresivo y me gusta ese estilo de pelea aguerrida. Arriba del ring hay que ser agresivo pero a la vez, inteligente”.
“En el 2025 –adelantó- espero romperla tanto en el boxeo como en el Kick; seguir sumando y aprendiendo siempre; mejorando en los entrenamientos y con más peleas. Simplemente sin miedo y yendo para adelante enfocándome al cien por ciento en cualquier compromiso”.
Vive en el barrio San Cayetano y encarna el modelo del deportista jóven que vale apoyar. Además pasó a quinto año en la Escuela Perito Moreno sin haberse llevado materías. “Le agradezco a Ponte Perro; Somadi Masajes, Nadina Wellness, La Triqueta Eventos; Selva Automotores; Hadas Doradas, Ente Comodoro Deportes; Acumuladores Austral, Graphi Company; Bull of Argentina y Pedilo Ya CR como también a toda la gente que colabora siempre cuando vendo números”.