El boxeo modelo 2025 se abre en la Patagonia con un atractivo choque entre neuquinos. Parece haber rivalidad y clima en la previa de la pelea que animarán éste viernes en el gimnasio “Boris Kocina” de Cinco Saltos, Río Negro, Raúl Panguilef y Franco Facundo Huanque, el peleador de Zapala que cerró la última temporada con un resultado positivo y que pretende revertir lo que marcan los números de su licencia. “Vengo de terminar el año muy bien y tengo una gran expectativa para éste pelea que viene hablándose desde hace rato. Creo que Panguilef se siente fuerte y confiado por lo que creo, es mi oportunidad de demostrar lo que se puede hacer arriba del ring sin cosas raras sino con cien por ciento de boxeo”. El “Indio” reconoce no tener un buen récord, pero pone en valor la calidad y jerarquía de la mayoría de los rivales a los que enfrentó, inclusive fuera del país. “En mi licencia no hay anotado cualquier rival; enfrenté a figuras que me han hecho crecer como boxeador y como persona. No me quejo de mi récord; hay que tomarlo como aprendizaje pero cada uno sabe con quién ha peleado. No se trata de ir a ganarle a alguien que no conoce nadie”.
Huanque dice estar listo para “sorprender”, Huanque plantea la necesidad de adaptarse a las características que proponga cada rival. “Las peleas se arman a medida que se van dando. Yo soy un boxeador que va al frente y no me tiembla anda porque si me contraatacan, tengo la manera de poder salir y sé manejar la experiencia”. El púgil de Zapala es un “laburante” del ring y de la vida; el contacto con promotores nacionales la garantizan acción aunque se mueve “en soledad” cuando surgen compromisos en la región.

“A veces no se puede depender de nadie porque uno tiene sus cosas y sus obligaciones. A veces, no hay que esperar la oportunidad sino que hay que salir a buscarla”. Facundo agrega que se desempeña como trabajador de la construcción aunque no suele negarse a ninguna propuesta laboral que se presente. “Me llaman para ir al campo, descargar leña, llevar animales o ayudar a carnear. Hago de todo pero en mi tiempo libre le meto al boxeo”. Representante del barrio Municipal de Zapala, “armado” por Luciano Antignir y por Jorge Alfaro durante su estadía en la ciudad de Picún Leufú.

Con Panguilef enfrente, un peleador que no suele tener puntos intermedios, se cree apto y capaz de dar una sorpresa. “Yo lo vengo viendo y no sé si ya le queda eso de ir al frente. No voy a hacer como él, que dijo que me noqueaba o me caía en el quinto. Yo soy un boxeador humilde, de palabra y lo que tenga que hacer, lo voy a hacer arriba del ring porque son mis manos las que tienen que hablar. Tengo mis destrezas, estoy más tranquilo que agua de tanque. Al “Carnicero” Panguilef lo conozco de chico y él me conoce a mí. Antes puedo decir que era muy fuerte y ahora ya no lo veo tan así. Para lo que soy yo, la tomo como una pelea liviana en la que hay que boxear y no ponerse loco. Voy al volcar toda la experiencia que recogí porque el “Indio” siempre tiene un as bajo la manga y va a ir a acomodarle los clavos”.